¬ŅAlguna vez has agradecido por vivir en este planeta? ūüôŹ

Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros.
En 1970, millones de personas en Estados Unidos salieron a protestar en contra de la creciente crisis ambiental y prácticas como los derrames de petróleo y la contaminación de los ríos y así nació el Día de la Tierra.
Aunque el mensaje principal de este d√≠a se centra en el cuidado al medio ambiente a mi me gustar√≠a llevarlo a un nivel superior: pausar, meditar, darnos cuenta y agradecer que nos toc√≥ vivir en el lugar m√°s extra√Īo, √ļnico e incre√≠ble en todo el universo.
Carl Sagan lo resumi√≥ de una forma incre√≠ble en ‚ÄúUn punto de azul p√°lido‚ÄĚ. Un escrito basado en esta fotograf√≠a en la cual podemos ver retratado a nuestro planeta a 6 mil millones de kil√≥metros de distancia.
Mira ese punto. Eso es aqu√≠. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En √©l, todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que alguna vez escuchaste, cada ser humano que ha existido, vivi√≥ su vida. La suma de todas nuestras alegr√≠as y sufrimientos, miles de religiones seguras de s√≠ mismas, ideolog√≠as y doctrinas econ√≥micas, cada cazador y recolector, cada h√©roe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, ni√Īo esperanzado, inventor y explorador, cada maestro de la moral, cada pol√≠tico corrupto, cada ‚Äúsuperestrella‚ÄĚ, cada ‚Äúl√≠der supremo‚ÄĚ, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, vivi√≥ ah√≠ ‚Äď en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol.
La Tierra es un escenario muy peque√Īo en la vasta arena c√≥smica. Piensa en los r√≠os de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que en su gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos moment√°neos de una fracci√≥n de un punto. Piensa en las interminables crueldades cometidas por los habitantes de una esquina del punto sobre los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina. Cu√°n frecuentes sus malentendidos, cu√°n √°vidos est√°n de matarse los unos a los otros, c√≥mo de fervientes son sus odios. Nuestras posturas, nuestra importancia imaginaria, la ilusi√≥n de que ocupamos una posici√≥n privilegiada en el Universo... es desafiada por este punto de luz p√°lida.
Nuestro planeta¬†es una solitaria mancha en la gran y envolvente penumbra c√≥smica. En nuestra oscuridad ‚ÄĒen toda esta vastedad‚ÄĒ, no hay ni un indicio de que vaya a llegar ayuda desde alg√ļn otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. La Tierra es el √ļnico mundo conocido hasta ahora que alberga vida.¬†No hay ning√ļn otro lugar, al menos en el futuro pr√≥ximo, al cual nuestra especie pudiera migrar.¬†Visitar, s√≠. Asentarnos, a√ļn no. Nos guste o no, por el momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. Se ha dicho que la astronom√≠a¬†es una formadora de humildad y car√°cter. Tal vez no hay mejor demostraci√≥n de la locura de los conceptos humanos que esta distante imagen de nuestro min√ļsculo mundo.¬†Para m√≠, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos mejor los unos a los otros, y de preservar y querer ese punto azul p√°lido, el √ļnico hogar que siempre hemos conocido.
ÔĽŅ

Dejar un comentario