Machismo Sistémico - Que és y cómo estamos dejando de ser parte

La primera vez que escuche el término de discriminación sistémica fue en el discurso de aceptación de Hillary Clinton a la candidatura demócrata en el 2016. No sabía que era el término, lo busqué y se me quedó grabado.

El racismo sistémico del cual habló Hillary se trata (según lo que entendí), no de un racismo de persona a persona, si no de sistemas, cultura, tradiciones, leyes hacia los afroamericanos en Estados Unidos.

Las discriminaciones sistémicas son las más difíciles de eliminar porque son las más sutiles y aceptadas.

Si eso se vive allá, yo creo que en México estamos viviendo un machismo sistémico; una discriminación consensuada hacia las mujeres que se ve y se siente como lo "normal". Este post nace porque me di cuenta que estaba fomentando de forma pasiva este machismo cuando al elegir la configuración de los anuncios de @desplastificate en Instagram selecciono que le aparezca sólo a mujeres. A partir de mañana la publicidad de @desplastificate le llegará a hombres y mujeres por igual.

El poder de diferenciar entre lo "normal" y lo normal es la base de todo progreso.

Piensen un rato y comenten otros ejemplos de machismo sistémico y qué podríamos hacer para eliminarlo.

Ferrer

2 comentarios

  • Por lo que entendi y espero no estar equivocado los hombres como las mujeres pueden realizar actividades en el hogar sin que se tome que se están haciendo un favor, yo en el hogar contribuyó en varias cosas en lo que no he ayudado mucho es en cocinar esto es porque no se, aprenderé

    Aarón
  • Hay uno que es ese de “ayudar en la casa”. Hace tiempo leí un artículo escrito por un hombre español que decía “yo no ayudó, yo cumplo con lo que considero una obligación”. Para mí eso no es suficiente; un día en que mi esposo, después de lavar unos trastes (usualmente los lava), dijo “ayudé, ayudé!”, le respondí “el día en que cambies esa percepción cambiarán muchas cosas”.
    Le expliqué que ambos trabajamos fuera de casa, ambos aportamos a la construcción de un patrimonio, ambos nos cansamos, sin embargo yo lavo mi ropa, yo lavo los trastes que uso, yo cocino la comida que como, y nada me obliga a hacer lo mismo con sus cosas/necesidades, así como nada lo obliga a él a atender mis cosas/necesidades. Ergo, no tengo por qué, pero lo hago porque me parece un gesto amable que si voy a lavar ropa lave de paso la suya (además de economizar), “agradecería más gestos amables de tu parte”.

    Y el tema del español, bueno, yo no quiero verlo como una obligación, sino como “es mi casa y tengo derecho a disfrutarla, y no la disfruto sucia. También es tu casa y tienes derecho a disfrutarla, no creo que la disfrutes si está sucia.”

    Luego de esos argumentos noté un cambio muy positivo en su actuar y en su hablar.

    Alicia Tejeda

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