La comida, salud mental y clase social 🥑❤️ parte 2 de 3

En el correo pasado hablamos de cómo la comida está ligada a la salud mental.
Nuestro cerebro necesita nutrientes para regular nuestros sentimientos y emociones.
Los alimentos ultraprocesados evitan la llegada de estos nutrientes que son ingredientes para la salud mental.
Pero ¿Puede esto estar ligado a la clase social a la que pertenecemos? 
Sí. En México, las personas de clase baja (D,C) gastan el 50% de su ingreso mensual en alimentos. Los que estamos leyendo este newsletter (clase A/B, C) gastamos menos del 30%.

 

El acceso una alimentación nutritiva y consciente está limitado, a nivel sociedad, por ingreso y educación.

 

A veces pienso lo mismo sobre los productos de limpieza.

 

Los mas baratos y/o accesibles tienen muchos tóxicos que funcionan como disruptores hormonales.

 

Nuevamente vemos cómo el acceso a una vida saludable está limitado por nuestro ingreso y educación.

 

¿Podemos hacer algo?

 

De esto hablaremos en el siguiente correo.

 

Gracias por leer.

 

José Ferrer

 

Fundador Desplastifícate